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Rutina básica para cuidar la piel grasa o con acné de forma natural

Las pieles grasas, con imperfecciones y poros abiertos son las que más sufren al pasarse a la cosmética natural. Aunque el dejar de lado los ingredientes oclusivos como las siliconas o las parafinas es sin duda beneficioso, este tipo de cosmética las sustituye por aceites vegetales, ceras y mantecas, por lo que hay que examinar muy bien en cada caso la tolerancia a estos componentes. Sabemos que, al final, todo es cuestión de experimentar y encontrar lo que a cada persona le va bien, pero ante tanta oferta de producto y rutinas distintas, hemos creído importante hacer un pequeño resumen de los pasos básicos y necesarios en una piel de estas características.

1. Limpieza diaria diurna y nocturna

Es el primer, más básico e importante punto en todo tipo de pieles pero sobre todo en las de tendencia grasa y/o acnéica. Con él nos aseguramos de retirar todas las impurezas, sudor y polución del ambiente de la piel para evitar que los poros no se obstruyan y se desarrolle, así, una infección. En este caso, utilizaríamos limpiadores jabonosos en gel, pastilla de jabón o espuma, nunca en formato leche o agua micelar, por su elevada cantidad de aceites y porque el hecho de extender el producto con la mano o con un disco mueve la infección de acné si la hubiera de un lado a otro del rostro. Nuestras recomendaciones:

Deja una agradable sensación de limpieza y de luminosidad pero no reseca absolutamente nada la piel, sino que la calma. Contiene una bajísima cantidad de ácido frutal de piña, con lo que hace una ligera micro-exfoliación que a lo largo del tiempo mejora la apariencia de las marcas y cicatrices. Es ideal para pieles mixtas o grasas pero con un punto de deshidratación o sensibilidad. La marca es especialista en estas pieles y en acné.

De nuevo, en espuma, es un formato muy cómodo para aplicar sin frotar en exceso y retirar con agua. En este caso es un producto un poco más fuerte, con ingredientes muy antisépticos y astringentes como son la mirra, el brezo o la salvia, y que irá fenomenal en el caso de pieles muy grasas o con mucho acné. No la recomendaríamos para una piel mixta o grasa pero con un punto de deshidratación, ya que podría secar todavía más. Sin embargo, en estas pieles se podría usar como limpieza profunda puntual alternando con otro limpiador. Similar a este producto sería el Gel Limpiador Purificante con árbol del té de Cattier, también para una limpieza muy profunda y una acción desinfectante y astringente, para lo que es clave el árbol del té. Si se padece de un brote y de infección, este gel ayudará a sanarla. Solamente usar en estas situaciones, ya que puede resecar.

Por último, y para las pieles de este tipo pero sensibles, que no toleran los cosméticos con fórmulas repletas de ingredientes, recomendamos un jabón en pastilla cuya composición siempre es mucho más sencilla (a veces, menos es más), como es este de Apeiron, especial para pieles con impurezas pero que además estén irritadas o sensibilizadas. El neem es un anti-bacteriano equivalente al árbol del té, pero algo más suave, y se utiliza para sanar heridas, cortes, infecciones, pieles con dermatitis, psoriasis o acné. A pesar de ser un jabón sólido, no reseca la piel, ya que ha sido saponificado con aceites cuya grasa se pierde en el proceso.

2. Tonificación y equilibrio del pH

El uso de tónico o un agua floral es necesario después de la limpieza, sobre todo en el caso de este tipo de pieles que se utilizan limpiadores más purificantes, para equilibrar el pH de la piel y calmar y suavizar la piel. De nuevo, dependerá de si la piel es ligeramente grasa o muy grasa para utilizar un tipo de tónico y otro.

Un tónico clarificante y purificante, que arrastra la suciedad de los poros gracias al ácido salicílico, y descongestiona y suaviza la piel gracias al agua de rosas y al extracto de pepino. El extracto de salvia ejerce una acción reguladora y astringente. Recomendado en casos de piel grasa, con puntos negros, poros dilatados, y mucha tendencia a brillos y acné; no apto para piel deshidratada, sensible…

Línea Skin Solutions con carbón de Mossa

Este ha sido una novedad de este año y es una buena solución para aquellas pieles que a pesar de sufrir de exceso de sebo, poros dilatados y acné, van mostrando primeros signos de la edad y necesitan algo que también aporte un cuidado antioxidante y no reseque en exceso. Como contiene agua de rosas y glicerina vegetal, la fórmula queda compensada: como el tónico de Mádara, contiene ácido salicílico, pero además extracto de grosella negra, una baya letona que aumenta la protección de la piel y la deja calmada e iluminada. Es, por lo tanto, menos fuerte que el primero, perfectamente tolerable para una piel mixta o ligeramente grasa, pero muy efectivo con las imperfecciones.

No nos olvidamos de las pieles grasas pero sensibles, y sin duda recomendamos este producto para equilibrar la piel y calmarla después de la limpieza porque es una maravilla, utilizado incluso en niños y bebés con piel atópica. Rebaja enseguida la rojez y desinflama la piel agredida, a la vez que cierra bastante los poros y regula la grasa sin ser astringente ni secante. Otra opción sería usar Agua de Rosas, más segura para pieles extremadamente reactivas ya que no contiene ningún extracto que pueda causar reacción.

3. Hiratación y protección

Este es también un paso muy importante para la piel, sobre todo si estamos expuestos a diario a factores externos como el sol, el viento, el frío, las luces artificiales, la contaminación y el polvo… Una hidratante refuerza nuestra barrera protectora natural e incluso actúa a su vez de ella, además de tratar aspectos específicos de nuestra piel. En este tipo de pieles, mixtas, grasas y con acné o imperfecciones, es crucial escoger productos ligeros, tipo gel o emulsión, con en el nivel de hidratación óptimo y acorde a nuestra situación.

  • Piel muy grasa: apostamos, sin duda, por las texturas en gel, por su ausencia de aceites (algunas pieles grasas los toleran, pero si existe acné o mucho sebo es mejor no arriesgar) y su riqueza en ingredientes antisépticos y purificantes. Mádara Deep Moisture Gel es nuestra primera opción porque regula muy bien la piel y trata los granitos pero ofrece un punto de hidratación, suficiente para una piel muy grasa (¡no lo sería para otras pieles!). Para pieles excesivamente grasas y con bastante acné, Cattier dispone de un gel-crema pensado más para astringir, desinfectar y tratar el acné que para hidratar, con árbol del té, y que se recomienda solo en estos casos.
  • Piel mixta-grasa: las texturas en gel o emulsión son también las que benefician a estas pieles, si bien pueden optar por algo menos astringente en función del nivel de sebo y de brillos que secrete su piel. Una muy buena opción es el Gel-Crema 24h de Kivvi, una ligera hidratante en textura gel con extractos seborreguladores suaves como la bardana, el llantén o el pepino, pero también con ingredientes suavizantes, calmantes y que aportan la hidratación justa y necesaria: aloe vera, camomila, manzanilla, membrillo… Además, su relación calidad-precio es excelente, y es apto para pieles delicadas.
  • Piel mixta: en este caso podríamos recomendar ya las texturas cremosas ligeras, siempre teniendo en cuenta que incluyan ingredientes reguladores, purificantes y tratantes del sebo y las imperfecciones. Si existe acné, recomendamos la Crema purificante y equilibrante de Coslys, mientras que si la tendencia a este problema es mínima, la Crema hidratante matificante de Lady Green regulará el sebo pero aportará algo más de hidratación. Y, para las pieles mixtas sin problemas de imperfecciones que busquen equilibrio entre sus zonas grasas y secas, y más hidratación, no les decepcionará la Crema equilibrante Balance de Nourish, una crema que contiene aceites vegetales de fácil absorción y componentes seborreguladores y matificantes como el polvo y el extracto de manzana, la jojoba o la niacinamida. Deja la piel realmente suave y confortable sin aportar grasa.
  • Cualquiera de estos pero deshidratada o sensibilizada: cuando existe deshidratación, que deriva en sensibilidad, aunque la piel sea grasa conviene alimentarla con productos que aporten mucha agua y poca o nada de grasa, por lo menos hasta que la piel se regule y minimice su secreción sebácea, y que a la vez hidraten y reparen las capas más profundas de la piel. El Sérum equilibrante Balance de Nourish es una auténtica salvación. Cumple estas funciones y es altamente respetuoso con las pieles dañadas e incluso, en caso de infección y acné, tiene un efecto desinflamante y sedante, rebajando mucho la rojez. Es muy efectivo afinando los poros y regulando la aparición de brillos y el sebo en general, y lo mejor es que hidrata y suaviza, mejorando la deshidratación, pero no provoca ni un solo granito. ¡Comprobado en muchísimas pieles problemáticas!

El fantástico Sérum Equilibrante de Nourish

¿Y de noche, qué?

Por lo general, de noche recomendamos repetir la limpieza y la tonificación y dejar la piel respirar, para activar la auto-regeneración de la piel y que esto incluye que los poros expulsen el sebo acumulado y las impurezas para evitar que se obstruyan. Por eso, si aplicamos alguna crema, corremos el riesgo que esta depuración no tenga lugar. Como mucho, podríamos añadir el mismo producto que utilicemos por la mañana si notamos algo de deshidratación o sequedad, o un producto tipo sérum como los que hemos mencionado para aportarle agua a la piel. Pero el consejo, siempre será dejar la piel limpia para ir a dormir, en este tipo de pieles.

Esperamos haberos ayudado a construir vuestra propia rutina o que lo que os sugerimos aquí os sea efectivo, todo esto es lo que, desde nuestra experiencia de años y lo que utilizan nuestras clientas, ¡funciona! Cualquier duda, podéis escribirnos, llamarnos, o comentar por aquí ;).

 

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