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Mascarillas faciales con carbón negro activado, mejor naturales

Hoy venimos con lo último de lo último en cosmética: el carbón negro o carbón activado. Se ha puesto muy de moda en los últimos años en la industria cosmética convencional por su uso en mascarillas faciales desintoxicantes, purificante y desobstructoras de poros (bastante agresivas, dicho sea de paso). Y es que el carbón negro es un componente realmente efectivo atrayendo la suciedad y el exceso de sebo de la piel, ayudando a mantenerla limpia por más tiempo y a mejorar su textura. ¡Hablemos un poquito de él!

Origen del carbón negro activado cosmético

Como os podéis imaginar, no es el mismo que utilicemos para hacer barbacoas Su origen es vegetal y se obtiene de las maderas de haya, pino, sauce, eucalipto, y de otras fuentes como las cáscaras del coco. Se obtiene con la quema de estas maderas y previamente a incluirse en productos cosméticos, se activa en laboratorio mediante un proceso de oxidación que aumenta su porosidad y con ella su capacidad de absorber impurezas (hasta 200 veces su propio peso). El resultado es un polvo negro, no tóxico, muy fino y sin olor. ¿Por qué ha puesto tan de moda? Principalmente por esa capacidad que tiene de absorber toxinas, metales pesados y suciedad y que muchos lo ven como el ingrediente y el arma ideal para luchar contra la contaminación que nos rodea, sobre todo en las grandes ciudades. Una polución que se adhiere a nuestra piel pero que también respiramos y, por eso, también se toma vía oral (para luego eliminar las toxinas captadas).

Su uso en cosmética

El carbón negro activado se utiliza, sobre todo, para ejercer una limpieza profunda en la piel; atraer el exceso de sebo, las impurezas, desincrustar puntos negros, eliminar acné… Suele utilizarse en pieles mixtas y grasas, pero como siempre una fórmula equilibrada y específica para otras pieles dará un fantástico resultado. Otra opción es aplicarla únicamente en la zona T. Con el uso de productos con carbón, disminuye la fabricación de sebo, se equilibra la piel, y ésta presenta menos infecciones por comedones, acné o puntos negros. Otro uso que se le suele dar es en champús y productos para el cabello en el caso de cuero cabelludo muy graso, y en pastas de dientes, normalmente con objetivo blanqueante.

Precauciones con el carbón negro activado

Pero como todo, hay que saber utilizarlo, y si el producto no está específicamente formulado para nuestro tipo de piel, recomendamos que lo utilicen y se ciñan a él las pieles no sensibles y más mixtas y grasas que no secas. En el mundo de la cosmética natural encontramos productos con este ingrediente bastante suaves, unos más fuertes que otros, pero en definitiva mucho menos agresivos que los convencionales, con los que se han dado casos de quemaduras, dermatitis,  enrojecimiento que deriva a rosácea, erosiones y heridas. ¿Por qué? Porque son mascarillas que combinan ingredientes químicos irritantes, agresivos y que, además, suelen ser del tipo peel-off, que se adhieren a la piel, se secan, y se retiran, y es en este momento cuando la piel sufre.

Alternativas naturales y ecológicas con carbón negro activado

¡El carbón también ha llegado a Adonia! Todavía de forma tímida, y de momento os podemos presentar 2 productos que lo contienen, y 1 alternativa sin carbón pero con otro ingrediente que actúa de forma parecida pero más suave:

  • Exfoliante purificante de carbón de Mossa
    Fue el primer producto que tuvimos con carbón, con una formula sencilla pero equilibrada, y aunque principalmente es un exfoliante, puede dejarse reposar en el rostro para que actúe como mascarilla. Es un tratamiento detox para las pieles grasas y con imperfecciones; limpia en profundidad y clarifica la piel, desobstruye los poros y ayuda a eliminar la contaminación acumulada. La ventaja que tiene es que no tiene el efecto secante de las arcilla, y como incluye aceites de ricino y de girasol, además de extracto de grosella negra y vitamina E, no irrita la piel. Al retirlo, ésta se nota suave y luminosa.
  • Línea Skin Solutions con carbón de Mossa

    Mascarilla negra con carbón Smart Antioxidants de Mádara
    Mascarilla desintoxicante y purificante que absorbe la grasa y la suciedad, limpia los poros en profundidad, desinflama las imperfecciones e inhibe el efecto de la contaminación y los agentes externos. Su efectividad se debe a dos potentes principios activos: el barro de los lagos nórdicos y el carbón negro activado, por lo que tiene una doble accíón purificante y remineralizante. Se beneficiarán muy especialmente de ella las pieles, mixtas, grasas y con tendencia al acné o a las imperfecciones, pero tenemos opiniones de pieles normales y secas que la han tolerado muy bien. En general, mejora mucho el aspecto de la piel, que se ve mucho más limpia, luminosa y uniforme gracias a su acción microexfoliante (con el tiempo, renueva las capas más superficiales). Por otra parte, las vitaminas y los antioxidantes del barro  hidratan y suavizan la piel, además de protegerla de las condiciones externas y frenar la acción de los radicales libres.

  • Mascarilla purificante negra 2 en 1 de Annemarie Börlind
    Mascarilla purificante negra intensiva para pieles mixtas y grasas con poros dilatados e imperfecciones. Esta vez sin carbón, pero con fitoplancton, una microalga que además de tener propiedades purificantes remineraliza la piel y mejora su salud general. De hecho, se emplea muchísimo en cosmética a base de algas como tratamiento anti-edad. Este producto tiene un doble uso: mascarilla y exfoliante.

 


¿Qué os parece, es el carbón negro activado para vosotras, o no? ¡Seguro que algunas de las opciones que tenemos en Adonia os servirían! Pronto, dedicaremos una entrada especial a algunas de ellas para que las conozcáis mejor.

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